Cómo cuidar un amigurumi tejido a crochet
Un amigurumi reúne tejido, relleno, costuras y pequeños detalles. Por eso conviene tratarlo como una pieza artesanal y adaptar la limpieza a sus materiales. Ante cualquier duda, la indicación del artesano que realizó la pieza debe tener prioridad.
Sacá el polvo con suavidad
Para el mantenimiento frecuente, retiralo del estante y eliminá el polvo con movimientos suaves. Un paño seco o un cepillo muy blando puede servir en la superficie, sin tirar del tejido ni de los detalles cosidos.
Antes de mojarlo, conocé los materiales
No todos los amigurumis usan el mismo hilo, relleno, ojos o accesorios. Antes de lavar una pieza completa, consultá si admite lavado y qué método recomienda quien la hizo. Los adornos pegados o piezas pequeñas pueden requerir un cuidado especial.
Actuá rápido frente a una mancha
Si aparece una mancha localizada, evitá frotar con fuerza. En muchos casos es preferible trabajar solo sobre la zona afectada con un paño apenas húmedo y jabón suave, siempre que los materiales lo permitan.
Secado y forma
Si la pieza se humedece, no la guardes hasta que esté completamente seca. Durante el secado acomodá suavemente su forma y evitá fuentes de calor intenso que puedan afectar fibras o accesorios.
Guardado y exposición
Evitá aplastarlo debajo de objetos pesados. Si va a permanecer mucho tiempo exhibido, un lugar seco y protegido de suciedad excesiva facilita el mantenimiento. Revisá periódicamente costuras y accesorios.
Amigurumis hechos con dedicación
Conocé los modelos disponibles o consultanos por un diseño especial.
Ver amigurumis